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24 de julio de 2010

Rulo Grabovieski vuelve a Misiones con Los 4 Ases

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"Estoy en Santa Fe, en una actividad nada que ver con la música"El querido músico apostoleño tras el infortunio de una empresa familiar que terminó mal, resurge con un amigo santafesino que le abrió las puertas de par en par.

 

 

¿Cuántos sabían que Rubén Luis Grabovieski, el entrañable Rulo, vive hoy en Santa Fe, teniéndose que alejar del terruño que más ama?. Se fue de su Apóstoles natal, hace un año, tras andar diez a los tumbos económicamente hablando, luego de haberse disuelto una empresa familiar,en feos términos, un emprendimiento exitoso que llegó a tener 3 millones de pesos de patrimonio, distribuyendo para la Capital de la Yerba Mate y alrededores la gaseosa más exitosa del mundo. De ese ámbito en que parecía tener su vida solucionada tuvo que dedicarse a la docencia musical, enseñar a tocar el acordeón y otros instrumentos, a jóvenes que lo requirieron; arrimar dinero para la olla, también, ofreciendo su estudio de grabación, el que montó cuando las cosas andaban bien, a grupos para que registren sus discos. Su éxito con Los 4 Ases, una institución formidable de la música que trajeron los inmigrantes, sobre todo la de Ucrania, el país de sus abuelos, no le permitió seguir con el muy buen standard de vida que traía. Hasta que la bondad tocó la puerta de su casa.


Rulo estaba preparando un recital para el Sindicato de Camioneros, tomaba mate con su esposa "Pupy" en el patio y alguien llamó por teléfono. Era un santafesino al que le habían dado su número y hablado mucho de los fenomenales Los 4 Ases. Preguntaba cuando tocaban. Era Ricardo Zuber, un empresario agropecuario. Rulo le dice que era una fiesta privada, pero como el santafesino ya estaba en Misiones, lo llevó como invitado especial. Ese día nació una amistad tan fuerte como un durmiente de quebracho.  
Comenta el querido acordeonista que pernocta sólo 8 noches por año en Apóstoles, que allí tiene a su esposa y a sus tres hijos, los que lo apoyan con fe inquebrantable, en la nueva era que está viviendo allá en Santa Fe, trabajando a la par de su amigo, tanto que está acompañando el trabajo de secado de semillas, ya que escasea el combustible y Rulo acercó la técnica de secado mediante la quema de aserrín. Por suerte, hoy estará entre los misioneros nuevamente, para tocar a las 17 en el Encuentro de Colectividades en el Paseo Bossetti, de Posadas, espacio que, con Los 4 Ases, se inundará con sus festivos ritmos de esta región, una buena polca, un chotis, un chamamé, por qué no una kolomeika bien ucraniana.


"Estoy en Santa Fe, en una actividad nada que ver con la música, con un señor que tiene una aceitera. Lo que pasó es que tenía una distribuidora en Apóstoles, la cosa no terminó bien. Casi diez años anduve dando vueltas, hasta que me encontré con Ricardo Zuber, empezamos con un proyecto forestal, en un campo entre Corrientes y Misiones, apareció la 125 (las famosas retenciones del 2008), entonces dijo que esperemos y me vine a Santa Fe. Con la falta de combustible para la secadoras de granos, hoy estamos secando con aserrín, estuvimos tres años probando y está dando muy buenos resultados, producimos aceite de soja y alimento balanceado" narra desde la aceitera santafesina y añade que, a parte de actuar en toda la zona Litoral, investiga al mismo tiempo procedimientos que le ayuden en el nuevo emprendimiento. Rulo comienza a brillar en un plano profesional que no es el mundo de la música. 


"Y estamos con la secadora, hace un año que no vivo en Apóstoles, solo me voy por las actuaciones, este año voy a dormir sólo ocho noches allá, solamente yo estoy aquí. Tenía una sociedad con mis hermanos, en el año 81 hicimos un galpón inmenso. Me retiré un año antes de que se fuera el uno a uno. Con un capital de 3 millones de pesos que teníamos no podíamos fundirnos, siempre fui un tipo muy sano, me fue mal por confiar en mi hermano", dice sin lamentaciones y apostando al nuevo tiempo que abrió en Santa Fe, el que le está permitiendo sentirse más que digno y sentirse mucho más seguro económicamente.

 

Gran baile en el Bosseti


Esta tarde, a las 17, presentará un repertorio que irá hilando a medida que vaya sintiendo el pulso de la gente, se debe a ellos, y tocará lo que la gente pida. "Quiero decir que en todas las actuaciones de Los 4 Ases, siempre hacemos un repertorio casi de momento, de acuerdo al semblante del público, a veces comenzamos con seis temas que programamos y después lo que Dios quiera o lo que mande el público. Puedo pensar que los turistas pueden ser de Corrientes y puede aparecer un  chamamé, para los chaqueños, "Puerto Tirol", o para entrerrianos, "Cruzando Entre Ríos", para los santafesinos, el tema "Un Valesano", hablar de la zona de Chaco/Formosa y de las colonias gringas rusas, la polca rusa, de los paraguayos ni hablar y la música polaca. Todo puede ser" destila en forma pausada, ya con ganas de llegar a su inolvidable Misiones, a encontrarse con los suyos.

 

Sus amigos, los músicos


Con 55 años, se pone a hablar de los músicos que son sus amigos en Misiones, enseguida sale el nombre de Jorge Ratoski, uno de los músicos más populares de esta provincia. Pero se enciende la nostalgia cuando habla del gran Panchito Dartois y su Montecarlo Soul, tras el fallecimiento del trompetista siempre siguió cultivando la amistad con sus hijos. "Desde los años 70 y pico, las fiestas multitudinarias de los carnavales, Panchito, Rubén  y Lito Dartois, Los Dallman, Yuri Bordón, Jhony, el rockero. Cuando comencé con Los 4 Ases, tanto me copaba la cuestión de sonido y luces y nunca me perdía un recital. Venía Soda Stereo, Los Abuelos de la Nada, etcétera, no sólo iba a mirar, me metía en el circo de la música como armador, colaborador".


También recuerda a Pucho y Neco Swiderski, uno batero y otro bajista, ambos apostoleños, fueron miembros de Los 4 Ases y hoy hacen el sonido del 70% de los recitales de Posadas. "Se criaron al lado de mi casa, ellos querían empezar con el sonido, un día cargué la camioneta de equipos  y se lo llevé a Pucho para que comience con el sonido. Una vez Sergio Ratoski me pidió una de las baterías que tenía, porque yo armaba dos escenarios, al tener dos recitales en una misma noche para no perder tiempo en el segundo. Y me pide una, marca Tama, que está en el segundo disco de Los 4 ases. Chango Spasiuk, una vez cuando vino a la Fiesta de la Yerba Mate, le presté un bajo Fender, siempre tejiendo amistad. Y el acordeón, Aconetani (famoso fabricante de fuelles) me dio un consejo, en el 81, que no grabe con un acordeón y siga tocando con otro. Desde ese día sigo su consejo".


Finaliza hablando del grupo que tanta alegría ha brindado en casamientos, "quinces", recitales y festivales. "A Los 4 Ases (en teclado, Antonio; Juan en la guitarra; Adrián en la batería; Miguel en el bajo , en el escenario sonido: Matías, Maximiliano y Pupy, su señora) siempre lo protegí. Cuidé el colectivo de gira, ahora estoy pensando seriamente en cambiarlo. Tengo que ir a Resistencia, fuimos varias veces a Buenos Aires, pero con una combi, ya no da más para movilizarlo semejantes kilometrajes, voy tener que cambiarlo por una buena combi".


Será la que lo haga llegar nuevamente a Misiones en el futuro, pasar por su terruño y visitar a cuatro personas que lo esperan en este mundo y por los que se desvive: su familia.

 

 

El "aguante" de la familia

"Realmente si me pongo a maquinar es duro. Gracias a Dios tengo una esposa muy comprensiva, organizó todo con la escuela en la que es docente. Mi esposa se toma tres o cuatro o cinco días al mes y se viene.


A los 55 años es difícil que alguien te tome laboralmente hablando, pero sobre la familia, los que me conocen lo saben, está todo más que bien. Mis hijas están en la universidad, Ivana en la Facultad de Artes, solo le queda el postgrado, ella, además, ya es docente y trabaja en Posadas; Gabriela está en Córdoba estudiando traductorado de inglés, ya termina el profesorado y, en el medio de la cursada, hizo carreras alternativas, es profesora de danzas, siempre les reclamo que pasé los 50 y aún no soy abuelo. Mi hijo Maximiliano, terminó el secundario e iba a estudiar sonido en Rosario, pero está trabajando a full conmigo, está en Los 4 Ases y para los sonidos que se puedan a hacer en la región, le gusta ser sonidista, estuvo en Virasoro haciendo un recital de Mario Boffil" contempla desde allá.


Explica que "todos los fines de semana estoy con Los 4 Ases, salgo el viernes y el domingo vuelvo a Santa Fe para cumplir con los compromisos. Mañana voy a estar en Apóstoles en el Club Ucraniano, para una fiesta privada y el domingo a la noche agarro el colectivo y me vuelvo a Santa Fe, a volver a trabajar con el aceite de soja".

Espacio De Los Lectores:
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2
marucho
25.07.2010
14:41
aguante RULO un abrazo y adelante!!! lo mejor de apostoles.. LOS CUATRO ASES!!! 
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